¿Cómo combatir el plagio en la era de ChatGPT?

Tan criticado como elogiado, el software ChatGPT suscita preguntas significativas respecto al tema del plagio. Tanto en la secundaria como en la educación superior, numerosos estudiantes ya están empleando esta nueva herramienta de generación de contenido, cuyos usos indebidos resultan muy difíciles de identificar. Tras un periodo de incertidumbre, se están adoptando nuevas soluciones para prevenir la proliferación del plagio entre los estudiantes.

¿Por qué ChatGPT facilita el plagio?

¿Representa ChatGPT una innovación disruptiva? Indudablemente. Definitivamente, hubo un antes y un después desde noviembre de 2022, momento en el que la empresa OpenAI hizo público y gratuito para todos su software ChatGPT3.

Anteriormente, copiar y pegar en la barra de búsqueda de Google era suficiente para detectar posibles plagios de estudiantes. Las universidades y centros de enseñanza superior también contaban con software antiplagio para identificar contenido duplicado.

Sin embargo, la llegada de ChatGPT modifica el panorama, con contenido generado por IA que ya no es duplicado. Esto representa un desafío mayor para identificar casos de plagio, que afecta tanto a ensayos como a líneas de código.

Nuevas metodologías de evaluación para prevenir el plagio

Frecuentemente correcto en lo retórico, el contenido generado por ChatGPT tiende a ser aproximado, a veces incluso incorrecto. Aunque instituciones como Sciences Po París han decidido prohibir su uso (desde enero de 2023), ChatGPT continúa siendo muy utilizado por los estudiantes.

Para abordar este problema, algunos docentes están modificando sus metodologías de evaluación, reemplazando los exámenes tradicionales por formatos más interactivos: exposiciones orales, juegos de roles y producción de contenido multimedia. Todos estos son formatos para los cuales la inteligencia artificial puede ser útil, pero no definitiva.

¿Cómo se adaptan los software antiplagio a ChatGPT?

Para combatir los usos indebidos de ChatGPT, los software antiplagio también deben innovar. Este es el caso, por ejemplo, del software Compilatio Magister, utilizado actualmente por 800 instituciones de educación superior, incluyendo universidades francesas y muchos otros centros.

Aunque la solución específica contra el plagio de ChatGPT aún no está integrada en el software, se está trabajando en ello. Según Frédéric Agnès, presidente de Compilatio, se está desarrollando la capacidad para distinguir textos escritos por humanos de aquellos generados por inteligencia artificial. Es una tecnología que permite “detectar, en varios idiomas y con más del 90% de precisión, la distinción IA/humano”. El análisis de similitudes permite generar un informe que el educador debe examinar para determinar si ha ocurrido plagio o no.

Aunque esta solución requiere tiempo y es susceptible de mejora, tiene el mérito de existir. Como menciona Frédéric Agnès, la inclusión de ChatGPT en el software antiplagio de la educación superior indudablemente tiene un efecto disuasorio sobre los estudiantes.

Consciente de los problemas que genera el uso de ChatGPT, OpenAI también está trabajando en su propio sistema antiplagio.

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